Spiga

El dopaje genético o la aparición de verdaderos atletas mutantes

Merodeando por internet me he encontrado con un artículo del profesor de Medios de Comunicación, Bioética y Cibercultura en la Universidad de Paisley y tutor de Ética de la Ciencia y Medicina en la Universidad de Glasgow, Andy Miah, que ha parecido muy interesante. Lo copio por si alguien más lo quiere leer.

En los últimos años, el Comité Olímpico Internacional y otras organizaciones deportivas se han preocupado por el posible uso indebido de la tecnología de transferencia genética, pero el mundo de los deportes parece decidido a aprovechar esa tecnología en pos de las medallas de oro y los campeonatos y en el futuro puede haber una oleada de análisis genéticos. Dos equipos de la Liga de Fútbol australiana han dado a entender que están investigando análisis que indicarían la altura, la resistencia, la velocidad y la fuerza más probables de un atleta. De hecho, para algunos el "dopaje genético" significará la mejora de los resultados, mientras que para otros constituirá el fin de los deportes, tal como los conocemos.

¿Atletas inhumanos o mutantes?
La perspectiva de un futuro de atletas genéticamente modificados alarma al mundo de los deportes, acompañada de descripciones de dichos atletas como inhumanos o alguna forma de mutantes. Se trata de una deformación del modo como la transferencia genética modificaría a los seres humanos, terapéutica y no terapéuticamente, en caso de que llegara a legalizarse. Pero el miedo de que científicos delincuentes se aprovechen de los atletas –o de que haya atletas que intenten participar en experimentos de transferencia genética para obtener algún beneficio no detectable- es muy real.

Aunque, en cualquier caso, calificar a los atletas genéticamente modificados de mutantes o inhumanos es moralmente sospechoso, pues invoca el mismo tipo de prejuicio que deploramos en relación con otras características biológicas, en particular la raza, el sexo y la discapacidad. Debate abiertoLa Agencia Mundial Antidopaje (AMA) prohibió el dopaje genético en 2003, pero algunos científicos predicen que probablemente su uso indebido en el deporte aparecerá en las Olimpiadas de Pekín en 2008. En ese marco surgió el debate sobre el dopaje genético durante las Olimpiadas de Atenas en 2004.

Lamentablemente, como el debate ha estado dominado hasta ahora por el pánico moral sobre el estado de los deportes, muchas consideraciones éticas y cuestiones importantes han quedado excluidas.Las políticas relativas al dopaje genético no deben depender solo de los intereses y las infraestructuras de las organizaciones deportivas. En particular, el mundo del deporte debe aceptar los comités de vigilancia de la tecnología genética creados por las naciones. Un simple modelo basado en la prohibición y los análisis de la modificación genética no serán bastantes, suponiendo que sea posible siquiera detectarla.

Políticas relativas al dopaje genético
-Los comités de ética deben tener en cuenta las circunstancias especiales de los deportes, que limitan la eficacia de políticas sociales más amplias sobre la modificación genética.
- La regulación no debe depender de un solo organismo mundial.
- No es aceptable que el mundo del deporte imponga una concepción moral sobre el papel de la tecnología de mejora genética a las naciones que deseen participar en las Olimpiadas, sin aplicar un extenso y permanente proceso consultivo que acompañe su decisión normativa.
- No puede entrañar la creación de grupos de trabajo que participen solo de boquilla en el debate ético, sino que debe permitir a las organizaciones no deportivas crear su propio marco normativo para la regulación del "dopaje genético" y, en sentido más amplio, la utilización de la información genética.
- Las políticas que rigen la transferencia genética en los deportes deben quedar supeditadas a los intereses bioéticos y biolegales más amplios que reconocen el cambio del papel desempeñado por la genética en la sociedad.

Cambio las zapatillas por los patines

Hoy he cambiado las zapatillas por los patines. Bueno, tampoco ha sido así. Primero, he ido a entrenar y luego he ido a patinar con la gente de Madrid Patina. Pues eso, que a las doce y media de la mañana estábamos Mi Santa y yo en el paseo de Coches de El Retiro dispuesto a rompernos la crisma. Era nuestra primera clase y, después de todo, no ha ido tan mal. No hemos besado el suelo en ningún momento, lo que para dos novatos como nosotros ya es todo una proeza.

Seguro que alguno de los que se dejan caer por esta página se preguntará: ¿y qué narices hace éste ahora con unos patines? La historia arranca en Berlín, el día antes del maratón. Mientras paseábamos por la ciudad nos encontramos con miles de patinadores que hacían el mismo recorrido que los maratonianos. Fue allí, donde nació ese gusanillo que ahora empieza a tomar forma.

El próximo septiembre espero poder contemplar los 42,195 kilómetros del maratón de Berlín sobre mis patines. Supongo que no será tan duro como corriendo.

Un billete de 59 euros a 134 euros

Busco información sobre el precio de un billete a Berlín para mediados del próximo año. La capital alemana es un ciudad que me encanta y a la que me gusta ir todos los años a pasar dos o tres días. Este año estuve allí en septiembre corriendo el maratón. Muy recomendable, por cierto.

Pues a lo que iba, pongo una fecha cualquiera y veo que el billete de Iberia sólo cuesta 59 euros. Me digo: "esta es la mía". Se lo digo a Mi Santa y me dice que saque los billetes ya. Pero sorperesa, el billete sólo vale 59 euros, pero, entre impuesto y cargos de emisión, Iberia te cuela 134 euros. Si como lo leen. 134 euros. Personalmente pienso que es un timo. A ver si alguien me puede explicar este desfase porque los impuestos no cambian todos los días y las compañías aéreas juegan con ellos como quieren. Señores, un poco de seriedad.

Menuda la que está cayendo en Madrid

Ya lo dije esta mañana: "esta tarde creo que me voy a mojar". Pues así ha sido. Justo cuando salía de mi casa camino de El Retiro ha caído una que, en cien metros, estaba totalmente calado. Ante tal panorama, era un tontería dar la vuelta. Total, ya estaba mojado. Así, por mucho que lloviera no podía mojarme más.

He rodado una hora y quince minutos con mi amigo J.A., que está tan loco como yo para salir un día como este. A la vuelta, me encontrado en la Plaza de Cibeles con un atasco de los que hacen historia. Entonces, pensé que poco me gustaría estar ahora mismo en cualquiera de las autopistas que salen de Madrid. Aquí va un foto del lío que hay ahora mismo en la Carretera de la Coruña.

Madrid se ahoga

Cuando llueve, Madrid se ahoga. Es algo innato a la ciudad. ¿Qué le vamos a hacer? Ahora está lloviendo en Madrid. Es una lluvía fina, pero constante: lo que en Asturias llaman orbayu y en el País Vasco, chirimiri. Con la diferencia que aquí en Madrid dura a lo sumo un par de horas y en el norte puede durar un par de días.

Pues bien, hoy llueve y Madrid es es un caos. La ciudad va más lenta, los coches circulan con dificultad y los transeuentes intentán llegar al trabajo lo más secos posibles. Uno que es el del norte y está acostumbrado al agua se sorprende de dos cosas: en la capital la gente no sabe usar el paraguas y los conductores, cuando caen dos gotas, se achican que es un primor.

Esta tarde saldré a correr bajo la lluvia. Creo que me voy a mojar un poco.

Sólo hasta las cuatro y media de la tarde

Llamo al polideportivo de El Retiro para saber hasta que hora uno puede entrar en las instalaciones, cambiarse de ropa, volver a salir y volver a entrar para darse una ducha. Un tipo muy majo, todo sea dicho, me comenta que a partir de las cuatro y media de la tarde ya no se puede entrar para volver a salir y después entrar.

Ciertamente tiene narices el asunto. Resulta que si tu quieres ir de tarde te tienes que buscar la vida y acudir a cualquier otro gimnasio que haya por la zona. Supongo que los responsables de dichas instalaciones pensarán que los corredores nocturnos van a trabajar en chandal y que no se duchan después de meterse entre pecho y espalda una buena cantidad de kilómetros. De otra manera, no tiene mucho sentido la restricción de horarios. A ver si alguien me explica este hecho.

Y hablando de instalaciones municipales deportivas. En el poildeportivo de Pradillo han quitado la opción de vestuarios. Así que si tu vas al parque de Berlín a sudar la camiseta, por una simple ducha tienes que pagar como si fueras a la piscina. Y por supuesto, nada de entrar y salir. Faltaba más. Las órdenes son las órdenes.

El no entrenar

Lo malo de entrenar mucho es que cuando no entrenas te sientes raro. Eso es lo que me pasa a mi hoy. Por razones varias, esta mañana no he podido acercarme al Retiro para rodar un poco. Pues bien, llevo todo el día dándole vueltas a que no he entrenado. Me digo, no seas subnormal, un día descanso no te viene mal. Pero el cuerpo, te vuelve a repetir una y mil veces que hoy no has salido a entranar. Será cabrón.

Por cierto, a ver si alguien se anima y propone un nombre para nuestra red.

La red sigue adelante

La red sigue adelante. En las últimas horas, he recibido varios emails de corredores interesándose por la red. Algunos de ellos han mostrado su colaboración a participar en el diseño de la misma e, incluso, a aportar contactos de las partes más remotas del mundo.

Ahora, hay que buscar un nombre para nuestra particular red. Se admiten sugerencias.

Una red mundial de runners

Hay cientos de corredores en todo el mundo. Da igual el país, que no hay parque que no este lleno de gente sudando la camiseta. Si es así, por qué no creamos una red mundial de maratonianos. La idea es crear un mapa del mundo, donde aparezca todos nuestros blogs. Así, si quisieramos ir a correr, por ejemplo, el marathon de Nueva York, podríamos contactar con gente de allí. Y viceversa. Personalmente, tengo contacto con otros bloggers del otro lado del charco.

Esto es sólo una idea. Me gustaría comentarla con otros bloggers que, de vez en cuando, se hacen una series por mi página.

Gracias por una nueva carrera

Desde luego que la gente del Club Akiles debió hablar con Mario Picazo para que, con la lluvia que había caído los días anteriores, el domingo amaneciera sin una sola nube en el cielo de Madrid. El tiempo, sin querer, se convirtió en cómplice de la I Carrera Popular Distrito del Retiro. Una carrera que, a pesar de su ser su primera edición, se ha ganado un hueco en el calendario madrileño. De eso, estoy totalmente seguro.

Quizás este confundido pero creo que la salida de la carrera fue bastante lenta. No es que yo tirase a muerte, pero hasta el kilómetro dos, en que decidí levantar un poco el acelerador, el coche oficial no iba muy lejos. Seguro, que más de uno dice que salieron como demonios.

El hecho fue que me sorprendió salir tan bien y tan rápido. Así, que llegado a la Avenida de Menédez Pelayo no es de extrañar que me acojonara un poco y optase por reducir el ritmo. A ver si luego pinchaba, que aún quedaban un puñado de duros kilómetros.

Pasamos el kilómetro cuatro y llega para mi la peor parte de la carrera. Un giro pronunciado en plena bajada para luego volver a subir. Mientras subo, voy viendo al resto de corredores, entre ellos a Pedro, Edu y Jesús. de mi club, y a Chema del Cuatro Pipas. Llego a la cima como puedo y otra bajada que es de agradecer.

Llegamos a Doctor Esquerdo y es buen momento para recuperar ritmo y llanear un poco. Miro el reloj y veo que voy por debajo de las previsiones. Hago un cálculo rápido y empiezo a creerme que puede estar por debajo de los 38 minutos. Aún así, decido no morir en el intento y seguir con mi ritmo. La gente nos aplaude al pasar, pero para ser sincero no presto mucho atención a los pocos transeúntes que nos animan.

Llegan los dos últimos kilómetros y con ellos el calvario y el adiós a los 37 minutos. ¿Qué se va a hacer? Otra vez será. Alcanzo a un corredor que entre dientes me dice "aquí vamos a morir". Puede que tuviera razón, pero los finales de carrera se me da bien y creo que la muerte ya se ha quedado a través. Enfilo la subida al ángel, mientras paso a otros compañeros de penurias. Me veo con fuerzas y apuro un poco más el paso. Giro a la izquierda y la meta en todo su esplendor.

Último esfuerzo y marca personal. 38,25. Tampoco está tan mal. En Canillejas, hay que bajar de 38 minutos. ¿Dónde vamos?

Al fin llega el fin de semana

Ha sido una semana dura, tanto el trabajo como en los entranamientos. Pero como no hay mal que mil años dure, ya está aquí el fin de semana. Mañana descansaré. Miraré las zapatillas desde lejos sin ningún añoranza. Eso si, el domingo pienso salir a darlo todo en la I Carrera Popular del Retiro, organizada por el Club Akiles.

Corro esta carrera porque al parque de El Retiro le tengo cariño. Después de mi casa y mi trabajo es el lugar donde más tiempo paso, ya sea corriendo o patinando con Mi Santa. Podría contar algunas anécdotas que me han pasado en el pulmón de Madrid, pero prefiero contarlas poco a poco, que luego me quedo sin historias.

A fin de cuentas, que me apetece mucho la carrera y que pienso disfrutarla con algunos compañeros del Club 9AM y 1000 atletas más.

La cabronada del fisio

Hoy he ido al fisio para darme un masaje de descarga y de paso que me mirase el tobillo. Tras ir, he llegado a la conclusión de que el atletismo es una cabronada. Sufres corriendo y sufres cuando estás en la camilla haciendo una reparación de chapa y pintura.

Llevo ya dos horas fuera de la consulta y aún me duelen los gemelos que da gusto. Como no había sufrido ya suficiente con la series de esta semana, de regalo un masajito que me ha hecho ver las estrellas. Lo dicho, una cabronada.

La culpa siempre es de los más débiles

Este hecho ocurrió ayer y aún sigo cabreado. Vamos por partes. Ayer Mi Santa me dijo que si la podía acercar hasta Tres Cantos. No voy a decir que uno es un caballero, pero mi intención era llevarla y de paso rodar un poco por el parque central de dicha localidad.

A las ocho y cuarto de la mañana estabamos los dos subidos al coche dispuestos a irnos a Tres Cantos. Tomamos la Castellana y sorpresa. Un atasco de mucho cuidado y nosotros en medio. Confíamos en movernos, pero el reloj del coche nos dice que han pasado diez minutos y que no hemos avanzado ni un solo metro. En media hora, habíamos pasado de Colón a Nuevos Ministerios. Y allí, la cosa estaba mucho peor.

Ante tal panorama, Mi Santa decide bajarse y seguir en tren. Yo intenté escapar de aquel infierno pero era imposible. Sigo y a la altura del edificio de BBVA, un agente de movilidad urbana me dice que avance. Algo díficil, teniendo en cuenta que los coches de choque no son de mi gusto. Como no me moví,a el agente se acercó todo chulo a mi coche y empezó a darme voces para que moviera el coche. Uno que no es tonto y no se deja intimidar por tipos que, aunque más quieran, no son policías municipales, le dice que cómo voy a avanzar sin golpear al coche delantero.

El tipo sube su tono y me replica que si necesito para mi la M-30. Le vuelvo a decir que no puedo avanzar y me espeta: "así se forman los atascos, por conductores como usted".

Tiene narices el asunto. O sea que ahora los atascos los formamos los pobres conductores. No tendrá que ver algo la incapacidad de algunas personas para dirigir el tráfico de Madrid o las obras del señor Gallardón. Puede ser.

Al final, me quedé sin rodaje por Tres Cantos. 50 minutos por el Parque de Berlín me hiceron olvidarme de aquel tipo. Menos mal.

Las pistas del Rio Turia recibirán una subvención de 600.000 euros

El Delegado de Deportes, Cristóbal Grau, ha presentado el Campeonato de Europa de Clubes de Atletismo que se celebrará en Valencia el 27 y 28 de mayo del año 2006. Este encuentro tendrá lugar en las pistas municipales del tramo III del antiguo cauce del río Turia que contarán con una inversión de 600.000 euros para su remodelación.

En estas pistas entrenan habitualmente los atletas del club Valencia Terra i Mar y los alumnos de las Escuelas Deportivas Municipales. Según ha explicado Cristóbal Grau, “se trata de unas instalaciones muy utilizadas que van a acoger un acontecimiento de gran envergadura y que, por tanto, requieren unas obras de mejora y acondicionamiento que comenzarán a finales del año 2005 y se prolongarán hasta mediados de febrero de 2006”.

Por lo que respecta al hecho de que Valencia haya sido designada sede del Campeonato de Europa de Clubes de Atletismo, Cristóbal Grau ha destacado que “Valencia siempre ha apostado por esta modalidad deportiva y que entre los objetivos municipales se encuentran la preparación del mundial de pista cubierta de 2008 o el mundial de atletismo al aire libre de 2011”.Además, Cristóbal Grau ha agradecido la labor que desarrollan los atletas de Valencia, Terra i Mar, equipo que dirige Rafael Blanquer y que con sus éxitos “contribuye a difundir la ciudad que da nombre a su equipo”. Por su parte, el director deportivo, quien ha recordado que Valencia competía con grandes ciudades como Roma y Moscú, ha manifestado su “satisfacción porque aquí podrán contar con el apoyo del público”.

En la presentación de la designación de Valencia como sede del Campeonato de Europa de Clubes de Atletismo también ha participado el Secretario Autonómico de Deportes, David Serra, y el Diputado del área de Deportes, Jesús Castellano, quienes han coincidido al manifestar que este campeonato permitirá a la ciudad de Valencia demostrar su capacidad organizativa así como la calidad de sus infraestructuras.

Una carrera para empezar a correr

A veces no hace falta acudir a competiciones de élite, para disfrutar del espectáculo. Algo parecido me ocurrió este fin de semana. La Asociación Atlética Avilesina, con la organización del XLV Mi Primer Cross, volvió a demostrar una vez más cual es la verdadera esencia del atletismo.

En las pistas del Complejo Deportivo Avilés, se dieron cita cientos de niños acompañados de sus respectivos padres para disfrutar de una buena mañana de atletismo. Reconozco que por perezoso me perdí las dos primeras mangas. Pero aún así, pude disfrutar del resto de carreras.

No voy a hablar de los que ganaron, sino de dos momentos únicos e irrepetibles. El primero de ellos ocurrió cuando un crio que no levantaba dos palmos del suelo recorría los últimos 100 metros. En ese momento, un compañero de carrera lo daba todo por adelantarse. Entonces, el primero miraba hacía atrás y cambiaba de ritmo en un sprint endiablado. La grada se ponía en pié y aplaudía a los dos chavales que entraban en meta casi al mismo tiempo. Igual que dos profesionales.

Idéntico aplauso recibió el último corredor de la última manga. Cuando el primer cadete se ponía ya el chandal para recibir su merecido premio, el último corredor recorría sus últimos 200 metros. De nuevo, la grada en pié y aplausos generalizados. Entonces, el último corredor esprintó como si fuera el ganador de la prueba. Ante tal declaración de principios, la grada se rindió ante el último corredor. Eso es atletismo. El resto, otra cosa

Una película para el fin de semana


Podría hablar de las tres series de 2.000 que hice esta mañana. Pero me da pereza. Como se acerca el fin de semana, prefiero recomendar una película que vi el pasado domingo: Habana Blues.

Benito Zambrano vuelve a Cuba para contar la historia de dos amigos con un único sueño: convertirse en estrellas de la música y triunfar en Europa. Sin embargo, tras la música se esconde la historia de un país en una situación, digamos, difícil. Zambrano muestra que, en el fondo, el fracaso es una forma de amar, un modo de triunfo, una saludable manera de triunfar y cantarle las cuarenta a la vida.

Habana Blues no entra en la política de Cuba, si no en la historia de su gente, de sus sueños y de sus penas. De superación y de su manera de sobrevivir, día a día.

No cuento más. Mejor bajen a su videoclub y disfruten del espectáculo.

Ha llegado el otoño...

Ha llegado el otoño y con él, las castañas. Maldigo las castañas. Uno va tranquilamente por El Retiro y por más que se fije no hay manera de librarse de ellas. En una hora, unas cuantas pisas. Cualquiera que lea esto dirá que vaya por otro lado. Pues no. A mi me gusta ir por mi camino, por el mismo sitio de siempre. Por ello, me juego los tobillos todos los días.

Próximo maratón: Rotterdam

Después de unos cuantos días dándoles vueltas al tema, al final, ya tengo destino. El nueve de abril, confío estar en el maratón de Rotterdam. Podría decir ahora que el objetivo es bajar de tres horas, pero prefiero dejar este comentario para más adelante. Es mejor comenzar a entrenar y luego ya veremos lo que hacemos.

Correcaminos y Bancaja apuestan por el Maratón de Valencia

La Sociedad Deportiva Correcaminos y Bancaja han cerrado un acuerdo para las ediciones 2006, 2007 y 2008 del Maratón Popular de Valencia con el que, entre otros aspectos, pretende convertir a la carrera valenciana en un referente mundial. Bancaja como patrocinador principal del evente para las tres próximas ediciones, 2006, 2007 y 2008, estará presente en el nombre de la prueba que será «Maratón Popular de Valencia - Gran Premio Bancaja».

Correcaminos promocionará la carrera en diferentes foros nacionales e internacionales para dotar a la prueba del nivel deportivo internacional comprometido.

El dilema

Llevo varios días dándole vueltas a mi próximo maratón. Tengo un dilema de mucho cuidado. Después de muchas horas pensando, he llegado a un primer punto: voy a correr en abril. ¿El lugar? Tanto como imposible decirlo a estas alturas del negocio. París y Rotterdam son dos destinos que me tientan. El primero tiene la ciudad y el ambiente. El segundo tiene la marca.

Zapatillas, a 11,99 euros


La cadena de supermercados Lidl ha puesto a la venta unas supuestas zapatillas de maratón por 11,99 euros. A simple vista, dichas zapatillas no tienen mala pinta, pero con ese precio hay algo que te dice que mejor las dejes para andar por casa o para bajar a la playa. Hay algo que no es normal. Cualquier zapato Nike, Adidas o Mizuno te deja el bolsillo temblando. Por menos, de 80 euros no encuentras nada decente. Entonces, ¿por qué son tan baratas? Los responsables de Lidl tendrán una respuesta. Yo no lo se.

Los directivos de Lidl deberían ser conscientes de que sus zapatillas pueden engañar a más de uno y provocar unas cuantas lesiones. Dicen que son aptas para correr maratones, me lo creo. Eso sí, prefiero no comprobar en mis propios huesos si es verdad lo que dicen. Allá el que las compre. Yo prefiero seguir con mis Mizuno, que por ahora me van muy bien.

Los dos muros de Berlín

Se lo decía a un amigo cinco minutos antes de tomar la salida: "en Berlín hay dos muros, uno diseminado por toda la ciudad y otro alrededor del kilómetro 30". Mi amigo vio los dos muros.Uno, el sábado por la tarde y el otro, el domingo a eso de las doce y media de la mañana. Al llegar a meta me dijo: "me quedo con el de hormigón". Será vago.

Berlín, en comparación con otras ciudades europeas, tiene una historia joven, con apenas 800 años de vida, pero única. En 1307 se fusionaron las dos ciudades fundadoras Cölln y Berlín. En 1701, tras la coronación de Federico III como rey de Prusia (como el rey Federico I) Berlín se convierte en la residencia real. Con Federico II (1740-1786) comienza la nueva reorganización arquitectónica de la ciudad y en las siguientes décadas surgen las construcciones clasicistas de Knobelsdorff y Schinkel, las cuales han definido su rostro.

En los años veinte floreció la vida cultural con las representaciones teatrales innovadoras, estrenos de películas llenos de glamour, varietés llenas de vivacidad; éstas y la incomparable vida nocturna de la ciudad son algunas de las razones por las que Berlín se convirtió en el centro de la "época dorada de los años veinte". Después de 1933, con la toma del poder de Hitler, se estableció la persecución de judíos, comunistas, homosexuales y cualquier opositor al régimen entre otros muchos.

Después del terror de la dictadura nazi y al terminar la Segunda Guerra Mundial la ciudad quedó reducida a escombros. El 13 de agosto de 1961 comienza a construirse el muro de Berlín, que dividió la ciudad y separó a sus habitantes. Los berlineses celebraron la caída del muro el 9 de noviembre de 1989. Desde entonces, aunque Berlín ha sufrido muchos cambios, entre ellos volver a ser la capital de Alemania, la ciudad no para de evolucionar.