Ayer por la tarde leí la crónica sobre la Media Maratón de Jaen que mi colega Hilario dejaba en su blog. Tengo que reconocer que me puso los dientes largos. Por ello, le escribé unas líneas comentándole el hecho y animándole a bajar de las dos horas. Hoy, Hilario me da las gracias y me espeta: "muchas gracias sobre todo viniendo de un corredor como tu, que ya he leido como le pegas".
Creo que, después de este simple comentario, Hilario me está empezando a caer un poco mal. Lo primero de todo, aquí todos somos atletas populares. No hay ni mejores ni peores corredores. Somos todos iguales. Idéntico mérito tiene el primero que el que llega el último. Es más, éste seguro que ha sufrido bastante más que el corredor que se alzado con la victoria.
El mérito de los corredores populares, entre los que me incluyo, no está en ganar carreras, sino en levantarse todos los días para calzarse las zapatillas y salir a entrenar, haga frio o calor. Nuestro mérito está en sacar tiempo de donde no lo hay para poder entrenar algo, en renunciar a diversos actos sociales porque al día siguiente hay una carrera, en decir mil veces no a tentaciones de lo más variopinto... Ese es nuestro mérito.
Después de esto amigo Hilario no me consideres nada más allá de un simple corredor popular. Más que nada porque me pongo rojo. Y tampoco es plan.
Por cierto, te tiro un ordago: Si vienes a Madrid a disputar una media seré tu escolta para bajar de las dos horas. Tienes mi palabra.
2 comentarios:
7:26 p. m.
Estimado Hilario. Espero que vengas pronto por Madrid y compartamos algunos rodajes y sobre la media, tienes mi palabra. Además, seguro que podemos intercambiar opiniones sobre esa gran ciudad que es Berlín.
9:03 p. m.
Algo muy parecido de lo que le estás diciendo a Hilario, me lo dijo en mi blog, un junior de la selección al comentarle que se "descojonaría" de mis entrenamientos.
Tienes mucha razón ahí frasi.
Saludos.
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