Spiga

Ha llegado el otoño...

Ha llegado el otoño y con él, las castañas. Maldigo las castañas. Uno va tranquilamente por El Retiro y por más que se fije no hay manera de librarse de ellas. En una hora, unas cuantas pisas. Cualquiera que lea esto dirá que vaya por otro lado. Pues no. A mi me gusta ir por mi camino, por el mismo sitio de siempre. Por ello, me juego los tobillos todos los días.

1 comentarios:

Santi Palillo

7:59 p. m.

No es solo que las pises y te puedas torceer un tobillo, es que en esta época te van cayendo en la cabeza, muy divertido si no fuera por el peligro que entraña.